Desde su apertura, al restaurante PIU DI PRIMA le ha caracterizado un entorno distinguido, un comedor amplio con cuidada decoración moderna, sobria y elegante, con cuadros con fotos en blanco y negro que contrastan con una tapicería en rojo intenso. Todo sigue igual, con el mismo éxito de “crítica y público”.
Sobresale la calidad absoluta de la materia prima, la mejor de Italia, incluyendo la trufa blanca, que es el primer italiano de Madrid en tenerla. La traen directamente del país transalpino dos veces por semana.
Entre los platos que figuran en la carta, el carpaccio de patatas con setas, ravioli rellenos de burrata (también recién traída), parpadelle con ragú de ciervo, tagliatelle con ossobuco y como postre “tortino di cioccolato” y tiramisu. El restaurante dispone de una seleccionada carta de vinos italianos de las principales regiones vinícolas.